Francisco Palacín Director E2000 Negocio Asegurador y Servicios
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Hay cambios que no tienen marcha atrás07/04/2009Texto integro de la entrevista efectuada por la revista Actualidad Aseguradora, que da base al Reportaje: En portada "Hay cambios que no tienen marcha atrás"
Comentar la situación aseguradora respecto a las circunstancias actuales del ramo de automóviles, es sin duda hablar de cosas totalmente nuevas, en ningún momento el mercado de estos productos había estado como lo tenemos planteado actualmente y como seguirá estando en los próximos meses.
Lo primero que tenemos que hacer para conocer qué futuro tiene este segmento de mercado es intentar no caer en el análisis simplista de los precios actuales y en la queja fácil en relación a estos precios. Debemos mirar este mercado incardinándolo dentro de nuestra sociedad ya que hay cambios que no tienen macha atrás, corren nuevos tiempos, nuevas ideas y nuevas formas, por tanto todos deberemos adaptarnos al entorno que ha cuajado en nuestro mundo y nuestra economía.
La realidad social es que la siniestralidad es históricamente la más baja de los últimos 30 años, nuestro parque automovilístico ha crecido y está al nivel de cualquiera del resto de los países europeos , para este descenso también han influido la menor circulación de vehículos, primero debido a los precios altísimos del petróleo, recordemos que hace pocos meses pagábamos los carburantes sobre 1,3€, posteriormente la crisis general que ha generado una disminución de la venta de vehículos nuevos, un menor uso de los turismos y desgraciadamente también de los camiones debido a la menor actividad industrial. Estos hechos han aumentado la mejora siniestral que ya se venía produciendo, debido al conjunto de medidas, coercitivas, renovación de nuestro parque automovilístico, mejora de las vías de comunicación y lógicamente de una mayor concienciación social de la imposibilidad de soportar la elevada tasa de muertes en nuestras carreteras. Esperemos que los efectos beneficiosos sean permanentes, y que los negativos los corrijamos a la mayor brevedad.
Lógicamente nuestro sector asegurador no es ajeno a las situaciones económicas ni a los cambios sociales, que además de lo indicado, ha venido sumado una mayor cultura aseguradora, un mercado más maduro en este tipo de productos, una mayor facilidad para buscar ofertas de todo tipo de seguros y como no podía ser de otra manera, los nuevos compradores con nuevas tendencias y con mayores reflejos a la hora de buscar el mejor producto al mejor precio, el ejemplo palmario es sin duda el incremento de ventas vía Internet.
También es cierto que los ramos dependientes del auto han sido extraordinariamente beneficiosos para las aseguradoras, ya que primero el descenso de los accidentes ha producido una reducción de los costes y posteriormente se ha venido ajustando las primas a las oportunidades que esta situación. Este es el escenario ideal para cualquier empresario, fijar precios a cobrar por costes altos y luego comprobar como los costes han bajado.
Lógicamente nuestras aseguradoras han desarrollado una actividad frenética para aprovechar adecuadamente este nuevo entorno económico y hemos visto como han exprimido su capacidad de análisis del mercado desarrollando la mejor “minería” de datos que hasta el presente momento había utilizado el sector asegurador. La complejidad del análisis ha abarcado todas las variables que pudieran dar lugar a un incremento o mantenimiento del margen a pesar de las continuas disminuciones de precios, esto lo vemos reflejado en tarifas segmentadas no solo por tipo de vehículos, o tipo de conductores, o zonas geográficas, sino también por canales de distribución, distribuidores concretos, aceptando incluso que los propios canales de distribución generen sus productos a medida.
En el mercado de los productos destinados al automóvil, debido a su “madurez”, entrarán con fuerza operadores que hasta el momento presente tienen una cuota poco significativa, pero que esta situación hará que se puedan plantear mecanismos de venta más agresivos y comportara que los canales tradicionales sean más vulnerables.
Por las perspectivas macroeconómicas continuistas y negativas para el sector del automóvil, debemos deducir que continuarán tanto la guerra de los precios, seguramente con mayor prudencia, continuarán las promociones especiales para canibalizar carteras de la competencia y mantenimiento de la propia, y por tanto la única forma de no decrecer será la captación de pólizas ya existentes, las de nueva creación seguro que serán insuficientes para compensar, por una parte, el menor precio de las nuevas contrataciones, y por otra, las propias anulaciones.
En realidad en este segmento debemos hablar claramente de deflación, por tanto de situación de riesgo real, que todos los implicados deben observar con interés y la prudencia lógica de una situación muy compleja.
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